
Estancia Chacabuco y
Parque Nacional
Lynck Safaris cuenta con 40 mil hectáreas remotas, situadas en el sur de la Provincia de Neuquén, en la Patagonia Argentina. Chacabuco y el Parque Nacional, con su entorno montañoso de amplias praderas y bosques andino patagónicos surcados por ríos y arroyos, ofrecen un escenario ideal para los cazadores preparados para la aventura.
Nuestros campamentos base, estratégicamente ubicados en la cordillera y alejados del tránsito, son accesibles sólo a pie o a caballo. Equipados con comodidades esenciales, garantizan una estancia cómoda y placentera sin perturbar la tranquilidad reinante, donde el fogón se convierte en el epicentro de la atención. Los desplazamientos diarios, a caballo desde el amanecer en búsqueda de los lugares elegidos para la brama, culminan generalmente al anochecer con una cena reparadora iluminada por el fuego.
CÓMO LLEGAR
Desde la ciudad de Buenos Aires, se toma un vuelo doméstico desde Jorge Newbery (AER) hasta los aeropuertos de San Carlos de Bariloche (BRC) o San Martín de los Andes (CPC). En estos puntos, el personal de Lynck Safaris espera para trasladar a los cazadores al exclusivo lodge, con un tiempo estimado de 2 horas y 1 hora respectivamente. Una vez allí, se sirve una cena de bienvenida, permitiendo a los visitantes descansar y prepararse para los días de cacería.
SERVICIOS
Contamos con un exclusivo lodge para albergar a los cazadores previo a su partida, ofreciendo una exquisita comida regional. El traslado hacia el campamento se realiza en vehículos 4x4 para asegurar un viaje seguro.
Desde el inicio del desplazamiento a caballo, nuestros cazadores están acompañados por guías profesionales de caza mayor, orientándolos en las formas seguras de cabalgar en la montaña y brindándoles la oportunidad de revisar armas y municiones en caso de no traer las propias.
Con una capacidad máxima de 4 cazadores, el campamento dispone de una carpa para dormir, agua corriente y una cocina completa para la preparación de las comidas, a cargo del personal de Lynck Safaris.
No hay WIFI, señal de teléfono o electricidad en la montaña.
Una vez finalizada la actividad cinegética, el retorno al confort del lodge inicia la preparación para el regreso a casa, cubierto por la empresa.
LA CACERÍA
La rutina diaria de caza inicia al amanecer con un desayuno, seguido de un recorrido a caballo hacia un lugar elevado para observar el movimiento de los ciervos. Generalmente, se almuerza algo liviano en la montaña y se descansa durante los momentos más calurosos, cuando la actividad de los ciervos disminuye. La actividad se retoma por la tarde, extendiéndose hasta el anochecer y, en ocasiones, regresando a caballo durante la noche.
En caso de abatir un ejemplar, este se transporta al campamento, donde permanece hasta el final de la época de caza. En la zona también se pueden encontrar jabalíes, que pueden ser abatidos si no interfieren con la caza del ciervo colorado.
La estadía transcurre en ambientes abiertos rodeados de paisajes asombrosos y animales silvestres, invitando a la fotografía como complemento de la experiencia de viaje. Patrick, el arquitecto del proyecto de caza del ciervo colorado en Chacabuco, contagia y transmite a sus guías profesionales los conceptos de una cacería responsable, respetando los valores tradicionales de la cinegética y conservando los ambientes naturales. Solo se permite abatir ejemplares maduros y viejos, siendo responsabilidad del guía indicar la viabilidad del tiro.






